Reza el proverbio ruso: "Caerse está permitido, levantarse es obligatorio".
Y es que si se analiza a detalle la vida, la misma está repleta de estas dos acciones. Siempre tendremos que enfrentar esos fracasos y tirar “palante” aunque no guste...
Cuando se tiene el primer accidente, el primer desencanto de un amor, aquel premio que no se consiguió, el juego perdido, ese despido injustificado, aquella amistad naufragada, ese esfuerzo que, a pesar de haberse realizado con toda la intensidad posible, simplemente no dio resultado.
Y es que la negativa de obtener algo o perder lo que ya se tenía paraliza, deja una sensación incómoda y de cierto reproche personal.
Cada quien se enfrenta a esos descalabros de la manera que mejor le acomode. Mientras algunos les funciona echar la culpa a factores externos, otros se compadecen y buscan esa consolación en incitar a la pena ajena. Otros se flagelan a si mismos, responsabilizándose de los malos resultados.
Al gusto del autor de este blog, el fracaso no es más que una prueba a la voluntad humana, de resistir esas derrotas, tratar de aprender de ellas y aplicar esa experiencia en futuras ocasiones a efecto de desempeñar un mejor papel. Los fracasos enseñan más que los éxitos y son una excelente oportunidad para reencontrarse con uno, de replantear metas y asumir nuevos retos.
Incluso, cuando se llega a esas esporádicas ocasiones en que todo está bien, todo resulta a pedir de boca y uno consigue lo que quiere, una sensación de vacío puede apoderarse de la persona y sacarle de ese sopor lúdico.
En lo personal, las dificultades y complicaciones de la vida han dejado a la larga mejor sabor de boca que las victorias: se pueden ver a los amigos sinceros, aprender a respetar a los contrincantes, a esmerarse más para la próxima, a saber que los seres queridos están ahí, no para corregir la pérdida, sino para simplemente estar ahí.
Así que a los caídos se les permite tomar aliento y recobrar fuerzas, que les es imperativo levantarse.
Este post está dedicado a mi amadísima esposa Chantal, con quien he tenido el privilegio de vivir muchas caídas, que nunca dejó de ser ese soporte para volver a intentar de nuevo las cosas y a larga compartir muchos éxitos, como los que ahora tenemos ...
¿Y qué?
Hace 2 horas






13 comments:
Una gran verdad, el caerse no debe ser mas que el alimento suficiente para levantarse y continuar con mas fuerza que antes.
Muy buen tema.
Gracias Javier por tu amable comentario y por tomarte el tiempo de venir por aqui tambien
Estas desatado en el Blog de Memo! que barbaro, asi hasta da gusto "perder" para volverse a levantar. Si algun dia te animas a venir por Ottawa-Gatineau me avisas que sera un placer conocerte en persona (yo hare lo propio si voy a Montreal)
De las caídas se aprende.
Un abrazo para tu esposa Chantal, y os deseo mucha felicidad.
Bonitas palabras y preciosa dedicatoria para tu mujer...que razón llevas, para también cuando estas caido, que dificil es volverse ha levantar..Un besete
Caerte por tus errores, aprender de ellos, levantarse y seguir adelante tratando de no repetir lo que originó la última caída. Sí, es así. Y hasta es cierto que, un tiempo después, el amargo sabor inicial de la derrota se va convirtiendo en un dulce a medida que vemos que progresamos y que, lo que antes podría haber sido derrota... ahora no lo es.
Y así estamos, cambiando sabores de tanto en tanto... se supone que así es la vida, no?
Gracias por compartir la reflexión... Y que sería de nosotros sin nuestras compañeras de ruta!
Estoy con este post al 100 %, las caídas son inevitables, levantarse y arreglar los errores cometidos es lo que forma nuestro caracter y nos hace mejores personas.
Saludos
Juanjo, en efecto se aprende mas del error que del acierto. tu que eres maestro sabes de eso, gracias por tus felicitaciones y hago lo propio para ti, por las oposiciones y nuevo miembro de la familia!
Pili, es cierto cuesta lo suyo ponerse de pie cuando la vida te noquea, pero hasta en el boxeo te dejan contar hasta 10 para levantarte. Venga mujer, que veras que solo es un trago amargo que pasara, espero muy pronto
Saludos canadienses para ambos!
Alfredo, sólo habiendo vivido estas experiencias "en carne propia" junto a tu amada esposa Chantal es que creo que has podido plasmar expresiones tan llenas de fuerza y energía positiva. Así compartes tu bienestar y te volverá con creces, exactamente como un bumerán.
Muchas gracias.
Rudy, muchas gracias por tu comentario tan intenso y tan profundo.
Agradezco también tus buenos deseos.
¡Un saludo y abrazo, amigo!
Guillermo, que cierto lo que dices: esas derrotas al principio duelen, pero a la larga las agradecemos porque nos dieron la experiencia para seguir avante.
Y mas cierto aun eso de las compañeras de ruta!
Pharpe,
Bienvenido y muchas gracias por tu amable comentario. Es cierto esas caídas son inevitables, pero también parte de lo que le da sabor a la vida.
Ojalá te guste el blog y te tengamos por aquí seguido!
Muy bueno este ultimo post..
Y sobre todo, que con cada caida, nos vamos engrandeciendo cada vez mas, con muchisima humildad. Te lo dice alguien que sigue intentando levantarse...aunque el esfuerzo sea enorme.
No se donde lo lei, pero habia una cita que decia mas o menos asi: el caracter del hombre se forja en la adversidad. Comprendido y aprendido en un 100%...
Saludos y un abrazo,
Anya
Muy cierto Anya, he conocido a pocos tan Luchones como tu y Daniel! gracias por darte una vuelta por el blog, ya te echabamos de menos
Saludos
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